PROGRAMA COMPLETO


Jardín Botánico Marimutra

Como os dijimos en la introducción es muy importante llegar a la 10 h. o antes incluso. A las 10 h. abren taquillas y ya suelen haber 10 o 12 personas en cola. Cuando salimos sobre las 11:40 h ya había una cola de unas 40 personas.

Resumen de este Punto, UNA VERDADERA MARAVILLA. Sólo por ver esto ya merece la pena acercarse a Blanes.

Información práctica:

  • Dirección : Paseo de Carles Faust, núm. 9
  • Horarios: (Cerrado los días: 24, 25 , 26 y 31 de diciembre y 1, 5 y 6 de enero.)
De lunes a jueves de 10:00 h a 15:00 h* 
Viernes: de 10:00 h a 18:00 h* 
Sábado: de 10:00 h a 19:00 h*
Domingo: de 10:00 h a 17:00 h*

*Última admisión 1 h antes del cierre
  • Precio :  
Entrada individual: 7 € .
Menores de 4 años (acompañados de un adulto): Entrada gratuita.
Club Super3: Entrada gratuita presentando el carné.
Carnet Jove: 10% de descuento.
Club La Vanguardia: 30% de descuento en la entrada familiar.

Abono anual ‘Fan de Marimurtra’: 30 €
Permite al usuario visitar el Jardín tantas veces como quiera durante un año.

Abono anual ‘Fan Familiar de Marimurtra’: 50€
Permite a una unidad familiar formada por 1 o 2 adultos + un máximo de 4 niños visitar el Jardín tantas veces como quieran durante un año.
  • Normas del parque : En este enlace.
  • Plano del parque: A la entrada hay un código QR y te lo puedes descargar. O clic aquí
 Está cuidado con muchísimo esmero. Limpio, ordenado y a parte de las plantas, las vistas son para estar todo el día sacando fotos.

El recorrido está calculado que se puede hacer en una hora y media. Aunque eso depende de cada uno, claro.

MEJOR CONSULTAD LA Página Web POR SI HAN CAMBIADO HORARIOS O PRECIOS








En este enlace podréis ver más de las fotos y vídeos que hicimos.


Castillo y Ermita de Sant Joan


Del punto anterior hasta el Castillo son 1,7 km unos 5 minutos en coche.



Un gran problema es que arriba hay tan solo 5 plazas de parking más una reservada a minusválidos y la subida es andando por la pendiente. Te "obligan" a dejar el coche mal aparcado en el arcén de la carretera. No lo entendemos mucho, ya que en el interior del recinto hay bastante espacio.





Del castillo solo quedan los restos y la ermita estaba cerrada, (SOLO SE VISITA LOS DOMINGOS POR LA MAÑANA) por lo tanto la visita será corta, pero no os la debéis perder ya que hay buenas vistas. 


EL CASTELL DE SANT JOAN, ES UNO DE LOS EDIFICIOS MÁS EMBLEMÁTICOS Y SIN DUDA UNO DE LOS ELEMENTOS PAISAJÍSTICOS MÁS CARACTERÍSTICOS DE BLANES, JUNTO CON LA ICÓNICA SA PALOMERA.

El castillo de estilo románico fue construido entre los siglos XI y XIII. La primera vez que se escuchó hablar fue en el año 1001, y pertenecía al vizconde de Cabrera. Está situado en la cima de la colina de Sant Joan y tiene una altura de 173 metros sobre el mar, característica que permite tener una vista panorámica de toda la ciudad de Blanes.
El Castell de Sant Joan, fue construido para vigilar las incursiones marítimas de los piratas, sobre todo en épocas en que el reino de Mallorca era del dominio árabe. Este castillo ofrecía a la población de Blanes una seguridad de refugio cuando venían las invasiones.

Estaba formado por un recinto amurallado de 23 metros de ancho y 34 de largo, pero el elemento que más destaca, es la torre con base cilíndrica con 15 metros de altura. A partir del siglo XV, junto con el palacio de los vizcondes, formó parte de una gran eje de fortificaciones que se ha llamado la línea de los castillos del Tordera. Estas fortificaciones, que comenzaban en el Montseny y acababan en Blanes, tenían la misión de proteger la ciudad de Barcelona por la parte norte.

El castillo fue perdiendo su importancia estratégica a partir de finales del siglo XV. Por un lado, los Cabrera gozaban de un palacio más cómodo y seguro dentro de la Villa, y por el otro lado, la evolución de la técnica militar con la introducción de la pólvora y de la artillería hizo que muchas fortificaciones , como Sant Joan, quedasen prácticamente inútiles.

El castillo quedó abandonado hasta que, entre 1849 y 1859, se instaló una estación de telegrafía óptica militar. Durante la guerra civil española, se utilizó como refugio.

En cuanto a la ermita de Sant Joan, aparece documentada desde el s. XIII y según las fuentes fue edificada por orden de Grau de Cabrera. Fue erigida como capilla del castillo de Blanes o de Forcadell, a casi 170m sobre el nivel del mar, pero por falta de espacio se edificó fuera del recinto amurallado. Tuvo un cura beneficiado desde 1245 hasta el s. XIX. Su beneficio llegó a ser muy importante ya que recibía rentas feudales de una parte de las tierras de la vertiente de la montaña hasta la Riera. La ermita fue maltratada durante la guerra de 1936. En 1958 se restauró gracias a una campaña popular y la artista M. Teresa Bedós pintó unos frescos marineros que envolvían la imagen de San Juan Bautista. En 2007 se inauguraron unas pinturas de la ilustradora infantil Pilarín Bayés,y entre 2010 y 2013 la Asociación Estimem les Ermites arregló el tejado y el espacio de la sacristía con el campanario. La ermita se puede visitar los domingos por la mañana. Cada 24 de junio se celebra una misa y se reparte coca de San Juan. Los días claros se distingue Montjuïc en Barcelona, la sierra de Cadiretes, el Canigó, las Guillerías y el Montseny, el valle de la Tordera, el Montnegre y Hortsavinyà.

La vista de Blanes y su perfil de costa desde el castillo, lo convierten en una visita obligada para todos los que deseen conocer la belleza de la Costa Brava.




Más fotos y vídeos en este enlace

Casa Saladrigas


ANTES DE LLEGAR A ESTE PUNTO, BAJANDO DEL CASTILLO, DECIDIMOS DEJAR EL COCHE APARCADO Y CONTINUAR ANDANDO TODO EL RESTO DEL RECORRIDO. COMO OS DIJIMOS EN LA INTRODUCCIÓN, TENÍAMOS TIQUET DE ZONA AZUL PARA TODO EL DÍA (6€) Y COMO EL TRÁFICO ERA INAGUANTABLE, LO MEJOR ERA ANDAR.



Aparcamos en la Calle de la Esperança, antes de llegar a la ermita del mismo nombre, en la esquina con C/ Doctor Roig i Raventós. 
Tardamos desde el castillo unos 5 minutos en coche.

Esta Casa fue construida entre 1926 Y 1931 por un discípulo de Antonio Gaudí. El arquitecto Isidre Puig Boada se encargó de levantar esta vivienda, donde vivió el industrial barcelonés Manuel Saladrigas, que durante la Guerra Civil ofreció, además de clases particulares, misas clandestinas. Después del boom de la construcción en los años sesenta, el Ayuntamiento de Blanes promovió la protección del edificio, y más adelante lo adquirió. A día de hoy, completamente restaurada, es una sala de exposiciones municipal.


Como veis al fondo se ve la Ermita de la Esperanza, nuestro siguiente punto.






Ermita de Nuestra Señora de la Esperanza


Está justo al lado de la Casa Saladrigas. 
Fue erigida fuera murallas, cerca del puerto natural, por los jurados del pueblo a partir de 1556, en una zona de huertas llamada sa Camadasa. Al conjunto inicial con ábside y sacristía, se le sumó un porche con arcadas que posteriormente se incorporó a la iglesia. Entre los siglos XVII y XIX la ermita albergó la capellanía de gramática. Su aspecto actual se debe a la reforma llevada a cabo en 1920, durante la Mancomunidad, por el arquitecto Francesc Folguera gracias a donaciones populares. La fachada con esgrafiados marítimos o los azulejos pintados del techo son una muestra de ello. Contiene un retablo de madera del s. XIX, obra del tallista de mascarones Josep Pasqual “Uis menuts”. La imagen de la Virgen actual data de 1940 y fue hecha por F. Juvanteny. La acompañan San Antonio de Padua, San Telmo y San Antonio Abad, obra del escultor blandense Jaume Coll. Destaca el gran barco exvoto que cuelga de la nave principal, ofrenda del escritor y médico J. Roig i Raventós. Pese a que durante la Guerra Civil Española la ermita fue quemada y sirvió de almacén del sindicato de la construcción, todavía se conserva la madera policromada.







Punta de Sta Anna



Andando desde el punto anterior, por el bello paseo Mestrança, son 700 m. y tardamos unos 8 minutos.

Playa situada junto al puerto de Blanes que está formada por grava y rocas y con una pendiente de acceso al mar bastante pronunciada. Se puede llegar desde las instalaciones del puerto.

La playa de Santa Anna está delimitada por un espigón del puerto de Blanes y por la punta del mismo nombre, desde donde hay unas buenas vistas de la localidad y de las calas ubicadas hacia el norte. Tiene una longitud de 110 metros y 15 de ancho, está formada por grava y algunas rocas que sobresalen en el mar. La pendiente de entrada al mar es bastante pronunciada. Dispone de duchas, servicio de alquiler de sombrillas y tumbonas, y oferta de restauración.

Resulta idónea para la práctica del buceo y, a menudo, es utilizada por los centros de submarinismo de la localidad para realizar cursillos de iniciación. 

Desde el montículo rocoso que hay en la punta de Santa Anna y desde el extremo de la misma punta, hay una buena vista de las calas que se suceden hacia el norte. Frente a la punta está el islote conocido como La Roca dels Capellans, fácilmente accesible a nado.






                        

Puerto de Blanes


Volvemos por donde hemos venido y llegamos al puerto. Antes, atrás, hemos dejado el Club de Vela. 

El Passeig de Mestrança, cambia su nombre a la altura de Club de Vela y se llama Passeig de Pau Casals y luego Passeig de la Marina, hasta la playa S'Abanell.

En este enlace podréis ver fotos de estos Paseos.

El puerto de Blanes combina la dedicación pesquera con la deportiva. La dársena deportiva está gestionada por el Club de Vela de Blanes y tiene una capacidad de 309 amarres para embarcaciones de hasta veinticuatro metros de eslora. Hay gasolinera, rampas de varada y hangar de vela ligera. El Club tiene servicio de cafetería y restaurante y una escuela de vela.
Blanes representa, viniendo desde el sur, el inicio de la Costa Brava. La dársena en la que se ubican los servicios deportivos tiene una capacidad de 320 amarres para embarcaciones de hasta quince metros de eslora y 2,5 de calado.
Gestionado por el Club de Vela Blanes, dispone de todos los servicios para la práctica náutica, como un varadero con pórtico elevador de cincuenta toneladas y una grúa de tres, dos rampas de varada para vela ligera y cuatro balizas que alcanzan hasta cinco millas náuticas.
También ofrece suministro de carburantes, agua y electricidad, vestuarios y aseos, talleres mecánicos, servicio de marinería las 24 horas y una estación de succión para aguas grises, negras y de sentina, con reciclaje de residuos.
En el Club de Vela Blanes podemos disfrutar de su sede social, con cafetería y restaurante, y de las actividades que desarrolla la Escuela de Vela, entre las que destaca la organización de regatas de cruceros y de vela ligera en las clases Europa, 420 y Optimist.

Llegando por el mar desde el norte, es preciso prestar atención a los escollos de la punta de Santa Anna y dejar una distancia de unos 400 metros. Si se llega desde el sur, es necesario mantenerse alejado de la costa en el tramo comprendido entre la desembocadura del Tordera y el puerto, ya que acostumbran a formarse bancos de arena. Los temporales del sur y el sureste pueden provocar resaca en el interior del puerto. Como referencia de aproximación está el castillo de Sant Joan, situado sobre una colina de 160 metros.






EN ESTE PASEO HAY MUCHÍSIMA OFERTAS GASTRONÓMICAS. ERA LA HORA DE COMER Y LO HICIMOS EN UN "TAGLIATELA". LO ÚNICO BUENO EL SERVICIO. LA CAMARERA ERA SÚPER AMABLE, SIMPÁTICA Y GRAN PROFESIONAL. EL RESTO, NI LO COMENTAMOS.

Sa Palomera



Después de comer, decidimos ir a darnos un refrescante baño y pensamos que el mejor sitio era entre Sa Palomera y la playa S'Abanell.  ACERTAMOS¡¡¡¡¡¡¡¡
El paseo son 10 minutos andando.
Sa Palomera, es una gran roca que entra en el mar y separa la bahía de Blanes, en el norte, y la playa de S'Abanell, en el sur, dentro del término municipal de Blanes. Se considera que es el punto que da inicio a la Costa Brava.
Sa Palomera y los islotes adyacentes pueden ser visitados, ya que se ha habilitado un mirador desde el que se puede contemplar una amplia perspectiva de la población y el delta del río Tordera que desemboca unos 2 kilómetros más abajo, siguiendo la playa de S'Abanell.
Este promontorio forma parte del escenario del reconocido Festival Pirotécnico de Blanes que se celebra cada verano dentro de las actividades de las fiestas patronales en honor a los santos Santa Ana y San Joaquín (26 de julio). Delante de este montículo hay ubicado un arco metálico con forma de “v” invertida que simboliza la puerta y da la bienvenida a la Costa Brava.



En este enlace podréis encontrar un reportaje de la Vanguardia.





Aquí podreis ver más fotos y vídeos.

Playa de S'Abanell


Está al lado y es junto donde descansamos y nos pegamos un baño. Las aguas son cristalinas, eso sí como casi todas las playas de la Costa Brava, a los dos pasos de entrar ya es profunda y la arena es gruesa. 

S'Abanell es una de las más largas de todo el litoral gerundense. Tiene una longitud que supera los 2.380 metros y llega hasta la desembocadura del río Tordera. Con un ancho medio de 32 metros, se encuentra muy expuesta a los temporales, por lo que la cantidad de arena varía mucho durante el año. Es una mezcla de arena dorada y gruesa e, igual que la playa vecina, cuenta entre sus servicios con el Club Infantil. Se puede acceder a la playa tanto desde el centro, como desde las principales urbanizaciones turísticas situadas en la zona. El paseo marítimo ofrece también una gran cantidad de servicios complementarios a los usuarios de la playa. La playa ha sido premiada con bandera azul. Hay punto de información turística y actividades lúdicas y deportivas. La zona situada junto al río Tordera, llamada Punta de la Tordera, es zona nudista

A destacar: tiene una longitud que supera los 2.380 metros, por lo que se encuentra entre las más largas de todo el litoral gerundense.

En este enlace podréis ver un maravilloso video de esta preciosa playa.

Casa Oliveres


Dirección : Passeig de Dintra , 10 

Desde el punto dónde estábamos hasta Casa Oliveres andando son unos 4 minutos.


Es una de las muchas casas "indianas" que existían en Blanes. Muchas de ellas ya no existen, otras están en pésimo estado y algunas como Casa Oliveres, han tenido la suerte (mejor dicho nosotros hemos tenido la suerte) de que fueron reconvertidas y gracias a ello podemos ver cómo habían sido en su esplendor. 

Los americanos o indianos eran las personas que habían emigrado a América de jóvenes y que al cabo de los años volvían a sus lugares de origen más o menos enriquecidos, habiendo alcanzado un cierto ascenso económico y social. Durante el s. XIX emigraron a América casi 2.000 blandenses, sobre todo entre 1839 y 1862. Mayoritariamente eran hombres, relacionados con la menestralia o los oficios de mar. Buscaban hacer fortuna y con el viaje arriesgaban sus bienes y los de la familia. La gran mayoría de blandenses se dirigieron a Cuba, sobre todo a La Habana. Otros destinos fueron Puerto Rico, Argentina, Uruguay o Venezuela. Normalmente marchaban reclamados por parientes o amigos que a los facilitaban trabajo y una vía de integración a la nueva sociedad.

La mayorías de las casas se encontraban o bien en el Paseo de Dintre ("de dentro" en catalán, porque las fachadas daban al interior no a la playa) o bien en la calle Esperança.

La Casa Oliveres es hoy en día un restaurante como mucho estilo y muy bien ambientado. Como la mayoría de estas casas la fachada principal da al norte y la parte de atrás daba a la playa.

En este enlace podréis ver las fotos y videos que hicimos.




Vista desde una de las terrazas de Casa Oliveres

Nos tomamos un café y unas pastas, y el servicio era sumamente amable.

Casa Tordera


Dirección : Passeig de Dintre , 26

No ponemos mapa porque está en la misma acera de la anterior, a 50 metros. a dos minutos andando

También conocida como Ca Teresina. Fue el domicilio del matrimonio formado por Teresa Ferrer y el prestigioso doctor Joaquim Albareda. Probablemente, su edificación fue realizada con el dinero de su primer marido, hijo de los americanos Massó.





Ayuntamiento


Dirección: Passeig de Dintre, 29

Justo en la acera de enfrente del punto anterior.

La Casa de la Vila de Blanes o Ayuntamiento de Blanes es un edificio de grandes dimensiones del siglo XVII que siempre ha sido sede del gobierno local. Es una obra incluida en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña.
Edificio cuadrangular entre medianeras, de tres plantas y buhardilla. La fachada principal da al Paseo de Dentro y la otra, en la Plaza dels Dies Feiners. La primera tiene tres pisos de ventanas con marco, de las que destacan las del primer piso, con balcón. El cuerpo central de la fachada está distinguido por el enmarcado de pilastras corintias, que señalan la puerta y el balcón principales. En la parte superior de éstos, hay un pequeño frontón con el escudo municipal entre guirnaldas. La segunda fachada destaca por la puerta principal, de arco de medio punto con grandes dovelas y también con el escudo municipal. Las ventanas del primer piso son aberturas de arco rebajado y las restantes son rectangulares. Existe una rica decoración esgrafiada en los dinteles y las jambas de las aberturas. 

La restauración de la fachada principal fue a partir de 1866, bajo dirección del arquitecto Martí Sureda Deulovol. La restauración de la fachada de la Plaza dels dies Feiners fue en 1954. En este momento esta fachada pasó a ser secundaria.




Plaça díes Feiners


Está justo detrás del Ayuntamiento. 

Fachada del Ayuntamiento por la Plaça Dels dies Feiners


Fuente Gótica


Dirección : Carrer Ample, 26

Está a 100 m. del punto anterior


Se trata de la fuente gótica más famosa de la localidad, un verdadero tesoro gótico originario de 1438.

Fue en aquel año cuando la hizo construir la hija del Conde de Prades, doña Violant de Cabrera, esposa de Bernat V de Cabrera (de quien por cierto era prima hermana). Violant tenía una corte renacentista en el castillo de Blanes en la que pasó mucho tiempo, dado que su marido se encontraba a menudo ausente en Sicilia.

Al parecer esta fuente fue construida por la señora para poner remedio a la dramática situación higiénica de los vecinos del pueblo, que había incluso causado algunas infecciones, por lo que pudo ser utilizada tanto por los habitantes como por sus animales.

Es una gran suerte que esta fuente se conserve tal y como se construyó hace ya casi 600 años. La forma es octogonal y su diseñador (Pere Torrent) situó seis vías de agua en ella, fuentes que hasta hace pocos años aún funcionaban aunque, con el objetivo de preservarlas de la erosión, se ha decidido no utilizar. Por cierto, sabemos documentalmente que al menos parte de la piedra utilizada para su construcción proviene de Santanyí, Mallorca.

Uno de los elementos más fascinantes de la fuente son sus seis gárgolas, esas figuras humanas de aspecto irracional que emergen de la fuente y que tanto impresionan a quienes las miran. El medallón central esculpido pertenece al escudo de los Cabrera, un honorable linaje medieval que se extendió desde el siglo XI hasta el XVI originario de la comarca de Osona, en la Catalunya central. El animal representado es una cabra, de ahí el nombre de Cabrera.

Es muy notable el trabajo de crestería con motivos vegetales que se observa en la parte superior de la fuente, con sus pináculos excelentemente ornamentados y la gran aguja central que la remata, coronada por un ángel.

Su forma octogonal hace pensar que seguramente se encontraba en medio de una plazoleta rodeada por los arcos de la calle Ample, que no era recto como hoy, sino irregular, y que le daba la esbeltez y el buen gusto que sus diseñadores concretaron con los seis manantiales de agua.

Hace unos años un grupo de blandenses estudiaron la manera de desplegarla para que sus rostros pudieran ser admirados, pero técnicamente se consideró imposible, ya que conllevaba desmontarla piedra por piedra y la corrosión que ha sufrido a lo largo de los siglos no lo permitió.

Hoy en día está seca. No actúa como fuente para que no se erosione la piedra y pueda seguir aguantando el paso del tiempo.

En las fotos veréis mucha gente apoyada en ella. Es algo que no entendemos, habiendo bancos en la sombra, por qué se colocan ahí sabiendo que van a estropear todas las fotos. En fin, como decía aquel "hay gente pa tó".







Iglesia de Sta. María




Andando desde el punto anterior son 2 o 3 minutos, unos 150 m. 

Dirección : Carrer Nou, 22

Los vizcondes de Cabrera fueron los principales mecenas de esta grandiosa obra. En 1438 se hizo el cambio del cementerio situado en la plaza delante de la iglesia y los restos de los difuntos se trasladaron al nuevo cementerio de la parte de atrás del templo. Los vizcondes, tenían el privilegio de ser enterrados dentro de la iglesia. Jaime (1417) y Tomás (1418), hijos naturales del vizconde Bernat III de Cabrera, fueron los primeros.
                                 
                                 Vista de la iglesia hacia comienzos del siglo xx por Juan Roig Soler

En 1487, Elisabet de Cabrera, viuda de Joan Ramon Folc III de Cardona, se hizo abrir una balconada desde la pared del palacio que daba a la iglesia para poder seguir desde su casa las ceremonias religiosas.

El 22 de julio de 1936 la iglesia fue incendiada y quemó durante todo el día hasta que la estructura cedió. Se destruyó prácticamente el que era uno de los ejemplares góticos mejor conservados de los alrededores junto con el retablo barroco del altar mayor y los dos púlpitos, obra del arquitecto Antoni Gaudí. Tenía además 17 altares con sus retablos dorados. Solo se salvó la fachada, el campanario y la sacristía. La actitud decidida de algunos ciudadanos comandados por el alcalde de la época, impidió después del incendio que la acabasen de derribar para destruirla completamente.

Acabada la guerra civil, en abril de 1940 comenzaron las obras de restauración a cargo del arquitecto Lluis Bonet i Garí, con un presupuesto de 1.224.033,85 pesetas. Las obras finalizaron el 23 de diciembre de 1944.

La obra se hizo en diversas etapas y del estilo gótico original se conserva la fachada y el campanario. La puerta está enmarcada con arcos apuntados en degradación, encima hay un rosetón y está rematada con almenas. El campanario es de planta cuadrada y tiene dos pisos con doble ventana de arcos apuntados en cada lado. El interior consta de tres naves.



                                   


En este enlace encontraréis las fotos y videos que hicimos.


En este enlace podréis encontrar más fotos e información.


Un gran reportaje de LA VANGUARDIA, aquí

Ca'n Nonell


Dirección : Carrer de l'Esperança, 8

Llega la hora de ir acabando nuestra ruta, y vamos a ir por la calle de la Esperanza, por dos razones. Una, porque es la calle donde más casas de Indianos había a principios del Siglo XX, y otra, porque al final de esa calle tenemos el coche aparcado, al lado de la Ermita de la Esperanza.


Al salir por la puerta principal de la iglesia vamos a mano izquierda, hacia unas escaleras. Las bajamos y seguimos hasta encontrar la Calle Esperanza nº 8. Son unos 250 m. andando no más de 4 minutos.

Entre los americanos más ricos de Blanes encontramos los hermanos José y Francisco Nonell. Participaron en la compañía Brunet y Nonell de La Habana y más tarde obtuvieron la concesión en exclusiva de billetes de la Lotería Nacional en esta ciudad. Abrieron en Barcelona una casa de banca donde recibían las transferencias de los fondos catalanes en Cuba. Esta casa es de 1899. 



En esta página puedes encontrar información con todas las casas de la Ruta de los Americanos.
Y en esta otra, un archivo PDF descargable de las principales Casas Indianas.

Can Gatell


Cuatro portales más hacia abajo, en el nº 14 de la misma calle, nos encontramos con Can Gatell.

Bonaventura Puig Torrent fue uno de los blanenses que acumuló una de las fortunas más destacables gracias al "Café de la Marina" que estableció en La Habana. En 1895 volvió de Cuba a bordo del vapor J. Jover y Serra, dicen que con una esposa cubana y con una renta diaria de un duro. Se hizo construir una de las casas más lujosas de la calle Esperanza, que se convirtió en una de las calles de la ciudad con más presencia de casas de americanos . La decoración de este edificio, tanto la externa como la de las estancias interiores, es un magnífico ejemplo para comprender el alto nivel de vida que alcanzaron las familias más acomodadas de aquella época. Bonaventura Puig fue elegido alcalde de la villa en 1898, coincidiendo con el momento histórico de la pérdida de las últimas colonias españolas. Su hijo, Rogelio Puig Costas, también fue alcalde de 1939 a 1944. El pequeño pasaje que conduce a los peatones hacia el paseo de mar lleva el nombre de este americanoblandense.





Seguimos caminando por la Calle Esperanza y en muchos de los números que ponen que existía una casa indiana ya hay construcciones de pisos nuevos y no queda ni un vestigio de aquellas maravillosas mansiones. Casi que mejor, porque al pasar por el número 36, aún queda un portal con una inmensa estrella. Era lógicamente la llamada Casa de la Estrella y es bien triste y deprimente ver el estado en que se encuentra.


Llegamos a la ermita y a donde teníamos aparcado el coche. Habíamos cumplido casi al completo la ruta que teníamos programada. Sólo nos quedaba "la espinita" de habernos dejado por la mañana sin ver la Cala de Sant Francesc. Era pronto aún para marchar a Barcelona, así cogimos el coche y nos dirigimos a esa cala que nos faltaba y de la que tan bien hablaban.

Cala San Francesc


En coche son 5 minutos (andando unos 25 y ya estábamos cansados) son 1,5 km.


Suerte que no nos la perdimos porque es una de las que más nos gustó. No ya tan solo por la belleza del paraje, sino por los servicios y comodidad que tiene. Duchas, lavabos (incluidos para minusválidos), servicio médico, restaurante etc. 

Conocida también como cala Bona, es una pequeña playa muy acogedora y apta para todos los miembros de la familia. Es necesario tener en cuenta la profundidad, ya que al entrar, el agua cubre rápidamente. Rodeada de pinos y con aguas cristalinas, esta playa de arena dorada y rincones preciosos para descubrir, también tiene las ventajas de disponer de múltiples servicios, tanto en la misma playa como en su entorno. Dispone de 200 metros de longitud y unos 35 de ancho medio. Situada a dos kilómetros del centro, se puede acceder a ella tanto desde el jardín botánico Marimurtra como por Sant Joan. También cuenta con un aparcamiento a pie de playa, que permite un fácil acceso por carretera. Del mismo modo, resulta muy atractivo recorrer el camino de ronda. La playa ha sido premiada con bandera azul.

Eso sí, como dijimos antes, en agosto se llena enseguida. De todas formas existe la opción de pagar 7€ por tener el coche todo el día aparcado a cubierto en un gran parking subterráneo, por si las plazas de arriba de la zona azul están todas ocupadas.

Desde luego si estuviésemos más tiempo por Blanes, esta sería la cala que elegiríamos más a menudo.

Otras de las ventajas es que esta playa es uno de los puntos de paso, como antes dijimos, del camino de Ronda. Sólo hicimos un trocito para llegar a la Ermita de San Francesc que está muy cerca (diez minutos andando) y merece la pena por la belleza del paisaje.












Fotos del Camino de Ronda















Ermita de Sant Francesc


Su construcción se remonta al año 1681, cuando los señores de la antigua almadraba decidieron edificar una capilla. La primera piedra la puso un jesuita, Francisco de Poch, y tras varios siglos la ermita sigue en perfectas condiciones.

Su arquitectura es muy sencilla, ya que tiene una superficie rectangular, con un portal y una pequeña espadaña. Frente a su fachada hay un pavimento de baldosas rojas y un banco de piedra adosado ideal para descansar a la sombra.

Actualmente, y desde 1906, cada 28 de julio y como fin de la fiesta mayor se celebra un encuentro popular llamado "del amor". En 1908 se celebró la llegada de agua conducida a aquel paraje. 

Más información aquí.

Fotos y video :










Vista panorámica de la Cala desde la Ermita

Puerta para bajar de nuevo a la cala

Y con esto acabamos un maravilloso día. En poco menos de una hora llegamos llegado a Barcelona.


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